"Publicado por
primera vez en 1940, "Eso y Más" constituye una verdadera
antología de la fantasía salarrueriana.
En efecto, tal como nos lo hace saber el mismo Salarrué
en una pequeña nota editorial que precede la selección de
esos dieciséis cuentos, éstos fueron escritos durante diversas
etapas de su vida.
Sin embargo,
en lugar de ejemplificar diversidad temática heterogénea,
el largo lapso en la composición de los relatos -un "orden
desordenado", como lo denomina el autor- da cuenta de la
coherencia interna del pensamiento de Salarrué.
En verdad, bien
podríamos agruparlos en dos series, a saber: aquellos cuya
preocupación se centra en una reflexión sobre la literatura
misma y los que se encargan de desempeñar una paradoja,
la inversión de los opuestos como cualidad distintiva de
lo humano."
Rafael
Lara Martínez.
Del libro "Eso
y Más", tomo este fragmento que espero le guste:
El hombre
pájaro
¨Estaba yo en
mi escritorio (refiere el Coronel Calda) cuando por la ventana
que da al jardín vi una cara de hombre. Eran las nueve de
la mañana. El sol brillaba en todo su esplendor. El viento
mecía los campos amarejándolos dulce y rumorosamente.
Era uno de esos días estupendos, días para saltar. Miré
fijo y me encontré con un par de ojos tímidos en una cara
de sufridor. Se quitó lentamente el sombrero apabullado,
sonrió.
-Buenos días,
Coronel -dijo- soy jardinero.
-Me es completamente indiferente -le dije- si usted fuera
aviador me daría igual.
Me eché atrás
en el respaldo chirriante de la silla. Me había interesado
ya aquella aparición.
-^Sobre todo
-dije tecleando en los brazos de la silla- es usted un guasón
de siete suelas. ¿Qué hace usted allí?
-¿Aquí...? Verle
a usted, hablarle, sorprenderle...
-i Fastidiarme!-añadí
bruscamente.
-Lo lamento -dijo-,
yo soy jardinero y esa es la razón de que me vea usted en
su jardín.
-Pero, ¿quién
es usted?
-Soy Paolón, el hombre pájaro.
-(Qué es eso
del hombre pájaro?
-Un pájaro que es hombre o un hombre que es pájaro-
-Pájaro de cuenta
será usted -dije levantándome y yendo hacia la ventana en
actitud regañosa-. ¡Fuera de allí!
-No puedo, señor,
me han dado el jardín. Además..
Me acerqué a
una pared y oprimí el botón de un timbre. El hombre había
empezado a podar con unas tijeras unas ramas de rododendro
que estaban, por cierto, llenas de corimbos. Al momento
se presentó mi administrador a quien interrogué sobre aquel
individuo- Me dijo que acababa de darle el puesto de jardinero
que el anterior dejó para entrar en un convento.
-Paolón vive
errante -me dijo el empleado- y conoce la jardinería como
nadie aquí. Para que se hiciera cargo le he tomado condicionalmente.
Quiere estar solo, sin peones; quiere paja para hacer nidos
de pájaro y que nadie se meta con él. Le hice firmar una
contrata por tres meses y no puedo antes despedirle a menos
de pagarle todo ese tiempo.
El empicado se
fue y yo volví a la ventana, me puse en Jarras y me dediqué
a observar lo que mi jardín ofrecía…
Le invito a que
adquiera este libro y se sumerja en el mundo maravilloso
que Salarrué ofrece con su extraordinaria literatura, será
un viaje inolvidable. Hasta el próximo de la serie.