"Venga
para acá, niño. (…) Que venga, le digo. (…) No;
no lo voy a regañar, ni le voy a pegar. Sólo quiero
hablar con usted. (…) Se fueron a lavar al río.
(…) ¡También la Chayo…! ¿Que no ve que
están componiendo la cañería de la calle, y que
no ha caído agua todo el día? (…) ¿Y para qué
quería ir? ¿Para estar haciendo averías y que
nadie tuviera descanso? (…) A ver. Venga. Siéntese
allí, en esa piedra. (…) En esa piedra, le digo.
¿Ya quiere destartalar la sillita que le
hizo Tomás Oliva? (…) Y deje a ese chucho.
Va a terminar todo garrapatoso. (…) Que
lo deje, le digo (…) ¿Y este chucho carajo?
¡Como que es chicle! ¡Vaya para allá!
La señora del otro lado ha mandado a poner queja.
Dice que usted le volvió a tirar piedras en las
nalgas, cuando estaba acurrucada lavando los tarantines.
(…) Yo no le estoy preguntando si es verdad o
es mentira. Lo que quiero decirle es que eso no
se hace. Ella acaba de venir a vivir al pueblo…
(…) Oiga primero, no sea tan salido: no le estoy
diciendo que hay que tirarle piedras sólo a la
gente de aquí. No hay que apedrear a nadie, oyó.
(…) Porque no. Porque, al rato menos pensado,
le van a devolver su tetuntazo. Acuérdese
como vino el otro día, por andar amolando
a Carlos Pico.
También del kinder han mandado a decir que ya
no lo aguantan. No les da vida a las niñas guiñándoles
las trenzas, o jalándoles los calzones para arriba,
diciéndoles que se van a partir. ¿Cómo cree que
se van a partir? ¡Toda la gente está unida por
la mitad! ¿Uste cree que Dios es bruto?
(…) Pérese, que todavía no he terminado.
La semana pasada, cuando lo mandé a dejarle arroz
en leche a "Cu-chum-bo", usted se lo fue a comer
con los otros cipotes, allá detrás del
Calvario. (…) Pero eso no se hace. Ese muchachito
lo quiere a usted como si fuera un hermano. Con
lo humilde y pobre que es, en cuanto hacen algo
bueno de comer, allá viene para acá. Si hacen
tamales, viene con tamales; si hacen atol de piñuela,
viene con la jarrillada de atol. (…) Sí;
ya sé que usted le presta o le regala juguetes…
(…) ¡Lo que quiero decirle es que cuando yo lo
mando a dejarle algo a Cuchumbo es a Cu chum bo,
y no a todos esos monos ajambados, oyó!
… continuará.
Significados:
Chayo: del nombre propio Rosario.
Destartalar: desarmar.
Chucho: perro.
Garrapatoso: con muchas garrapatas.
Carajo: adjetivo que merece el que provoca.
Tarantines: trastes.
Tetuntazo: golpe dado con un tetunte (piedra
pequeña).
Amolando: molestando.
Guiñándoles: jalándoles.
Uste: usted.
Pérese: espérese.
Jarrillada: lo que puede contener una jarra.
Ajambados: ambiciosos, voraces.