¡No me caso ni a balazos! Francisco Domínguez
Jefe de Corrección
La Prensa Gráfica correccion@laprensa.com.sv Seis locuciones adverbiales, es decir, combinaciones
fijas de palabras que
funcionan como adverbios, ocupan las siguientes
líneas. Todas ellas son
novedades del DRAE 2001, pues no aparecen en la
anterior edición del
diccionario académico.
Curiosamente compartimos con Argentina, Chile y
México 'ni a balazos', que
significa "de ninguna manera" (No me caso ni a
balazos).
"Entre camagua y elote" utilizamos catrachos, ticos
y guanacos cuando nos
referimos a estar "en una situación intermedia o
indefinida" (Tu contrato
está entre camagua y elote)
Estricto salvadoreñismo es 'a cucucho', forma en que
expresamos "a cuestas
(sobre los hombros o las espaldas)" (Se trajo al
niño a cucucho)
"De rodillas, con los codos apoyados sobre el suelo
y con las nalgas hacia
arriba" es la definición de 'a culumbrón' o 'de
culumbrón', ambas formas
empleadas solo en El Salvador y que describen una
posición corporal (Cuando
le di la noticia, se fue de culumbrón)
Con la expresión 'fai' existen dos posibles
construcciones: 'de fai', de uso
único en nuestro país y sinónimo de "gratis
(gratuitamente)" (La cena nos
salió de fai), y 'de puro fai', coloquialismo
hondureño y salvadoreño cuyo
significado es "sin ningún motivo, por propio gusto"
(Fuimos al concierto de
puro fai)
Finalmente, en El Salvador, 'a la pasarraya' quiere
decir "rápidamente"
(Hicieron el trabajo a la pasarraya)