¡Qué ahuevado me siento! En esta ocasión, citaremos un grupo de adjetivos que describen aspectos del carácter o estados anímicos y que comparten dos elementos formales comunes: comienzan con la letra a y terminan con el sufijo ado, ada. Todos novedades del DRAE de 2001, pues ninguno de ellos aparecen en la anterior edición del diccionario, al menos en tanto salvadoreñismos.
"Aguambado a aguambada" es un coloquialismo sinónimo de "tonto (falto de entendimiento o razón)" (Igual de aguambado que tu tata, ¡salí de ahí!). Exactamente el mismo significado tienen "apajuilado o apajuilada" y "atarailado o atarailada".
Con tres acepciones se registra "ahuevado o ahuevada": en Costa Rica y en Nicaragua, es sinónimo de "aburrido, fastidiado"; en Costa Rica, también significa "indolente (flojo, perezoso)"; en El Salvador, es un coloquialismo que indica la "acción de avergonzarse mucho alguien por algo "(¡Qué ahuevado me siento!).
"Alebrestado o alebrestada" presenta seis distintos significados: en Colombia, es sinónimo de "alborotado (que obra sin reflexión)" y también se refiere a alguien que muestra "ensoberbecimiento"; en Cuba y en Honduras, hace alusión a la persona "que se enamora con frecuencia"; en El Salvador, significa "ligeramente ebrio" (Tenía días de no verla alebrestada), "sexualmente exitado" (Ya me alebrestó la película) y, en cierta jerga, "enfadado, enojado" (Vaya pues, no te alebrestés).