Tomado de "El país de
donde vengo" de Francisco Andrés Escobar.
…viene
de Salvadoreñismos {edición 39}
Y ahora vamos con la Chayo. (…) Ella es
"la Chaíto", oyó. No es la Jayo, ni la
"Chayo papayo cara de gallo", como le
agarró la tarabilla de decirle la semana
pasada hasta que la hizo llorar. Ella
es su nana. Ella fue nana de su mamá,
y ahora es nana suya. Lo quiere quizás
mas que yo. ¡Y mire usted con lo que le
paga! Ella, desde que se levanta, es a
bañarlo, a vestirlo, a ponerle los zapatos,
a prepararle el café, a llevarlo al kinder,
a irlo a traer, a llevarlo al cine los
domingos, a llevarlo a las piñatas a que
lo invitan… ella no tiene ninguna obligación.
Si lo hace, es porque es buena, y lo quiere.
(…) Sí; es cierto que es mi ahijada, que
yo la cuidé cuando cipota, que lloró a
la par mía cuando se murió mi hija. Pero
hace más de lo que recibe. Fíjese; a las
cinco de la mañana ya está levantada,
barriendo el patio. Y ya no para, hasta
que usted se acuesta. ¡Y todavía tiene
que ir a agarrarle la mano, para que se
duerma! ¡Con esos miedos babosos que le
han agarrado! ¿Y sabe por qué tiene miedo
en la noche? (…) Por todas las zanganadas
que dice y hace en el día….
¡Y ya se me olvidaba! Dice la niña Julia
Zometa que el otro día que lo regañó,
porque estaba apedreándole los almendros
con otros cipotes, usted le dijo vieja
…. ¿De dónde ha sacado semejantes sandeces?
(…) Bueno; yo ya son vieja; pero usted
no tiene por qué decir lo mismo. Para
eso lo he puesto a aprender a leer. Para
eso le leo libros buenos: para que aprenda
palabras de la gente, y no las leperadas
que se pone a decir. ¿Cómo le dijo a Picadillo
el otro día? (…) Hmmm: el tonto se hace
cuando le conviene.
Así que, de hoy en adelante, no quiero
que diga malas palabras, que friegue a
la Chayo, que le ande tirando piedras
a la gente cuando está descuidada, que
les pase quitando la vida a las profesoras
en el kinder, oyó (…)
… continuará.