Situado en el departamento de Sonsonate, sobre la majestuosa sierra de Apaneca, a 85 kilómetros de San Salvador, y enclavado entre verdes montañas y extensos cafetales a una altura de 1,090 m.s.n.m.; se encuentra el poblado de Juayúa, cuyo nombre se podría interpretar etimológicamente como "Río de las orquídeas moradas", y que deviene gracias a que en las montañas de su jurisdicción abundan mucho estos especimenes botánicos.
Dicho lugar forma parte de la llamada "Ruta de las flores", la cual contempla además a Nahuizalco, Apaneca, Salcoatitán y Ataco, constituyendo un recorrido turístico lleno de belleza natural.
Debido a que se encuentra ubicada entre montañas y cafetales, Juayúa posee un clima fresco y una gran belleza natural, formada por su flora y fauna, que incluye animales como tecolotes, ardillas, gavilanes, venados y otros. Mientras que entre sus bosques montañosos se encuentran: orquídeas blancas y rojas, piñuelas, ninfas, flores silvestres y campanillas.
De Juayúa a El Progreso
Siendo presidente de la república el Dr. Rafael Zaldivar, el Poder Legislativo emitió un decreto con fecha 13 de Febrero de 1877 confiriendo al pueblo de Juayúa el título de VILLA, con el nombre de El Progreso, en referencia a que la caficultura había llevado a ésta comunidad histórica, a convertirse en una población bonita y pintoresca, en vías de franco y visible progreso.
Sin embargo, aunque oficialmente esta población se denominaba El Progreso, casi nadie usó este nombre para designarla, pues siempre prevaleció el indígena de Juayúa. Por esta razón, la municipalidad de la población solicitó a la legislatura de 1906, que a la villa de El Progreso se le otorgara el título de Ciudad y se le restituyera su antiguo y original nombre.
Don José Magaña Meléndez
Lugares turísticos
Además de la belleza natural, los visitantes pueden disfrutar de lugares como Los Chorros de la Calera, un hermoso oasis tropical formado por 3 maravillosas cascadas y donde se puede llegar a pie, vehículo o a caballo, como cuenta el Sr. José Magaña Menéndez, quien ofrece a los visitantes la oportunidad de pasear por 15 minutos alrededor del pueblo, a caballo o en carruaje, e incluso excursiones en grupos de 5 personas a los alrededores de la ciudad. "Tengo 10 meses de ofrecer el servicio de transporte y poseemos vigilantes que acompañan a los clientes durante todo el recorrido", aclara Magaña.
De igual manera, pueden visitar la Laguna Verde, situada entre la jurisdicción de Juayúa y Apaneca, a más de 1,600 metros de altura, y que toma su nombre por el color verde característico de sus aguas muy profundas y de origen volcánico. O la espectacular caída de agua de más de 75 mts., denominada Salto de la Lagunilla azul, un excelente lugar para caminatas en busca de aventuras.
Trencito alegre de juayúa
Al igual que el Sr. Magaña, la señora Yolanda de Avilés ofrece a los turista un paseo por las principales calles de Juayua, en un singular medio de transporte al que ha nombrado "Trencito alegre de Juayua". Que funciona los domingos de 11:00 de la mañana a 6:00 de la tarde"
La señora de Avilés es conductora y propietaria de dicho negocio, el proyecto comenzó desde hace casi un año. El paseo dura aproximadamente 15 minutos recorriendo el pueblo en un medio de transporte muy peculiar. Esta fue idea de mi esposo, para darle un mayor atractivo a nuestro pueblo, agregó
La feria gastronómica y los muebles artesanales
Pero Juayúa no sólo se caracteriza por su belleza natural, sino por la hospitalidad de sus habitantes, quienes en años recientes, han dejado un poco de lado la principal actividad económica del lugar, como lo era la siembra del café, para dar paso a nuevas actividades como la instalación de una Feria Mundial Gastronómica, la cual se realiza en enero, junto con las fiestas patronales.
Feria gastronómica
En este evento, se presentan más de 60 platillos de 25 países participantes, y además, se ofrecen diversidad de shows artísticos y culturales, así como sana diversión para toda la familia. Durante el resto del año, se realizan ferias gastronómicas cada 3 meses, de menor tamaño y en las cuales se presentan platillos de un solo país, en especial los días domingo.
Las personas que visitan dichas ferias, pueden además, adquirir variedad de artesanías típicas del lugar y muebles fabricados en madera, como los que vende la Sra. Delmy de Aguilar, y que van desde tortilleras, paneras, sombreros y guitarras pequeñas de adorno, todo fabricado en madera.
Delmy de Aguilar , artesana y vendedora
"Nuestro taller se llama Artesanías de Aguilar y somos fabricantes desde hace 24 años. Fabricamos muebles y artículos para decoración como mesas de noche, lámparas, repisas, etc.", dice Delmy, quien ofrece la mercancía, hecha de materiales como mimbre, tule de agua, tule de petate, madera y bambú, frente a la entrada principal de la iglesia del Cristo Negro, a precios desde los 3 dólares hasta más de 20, dependiendo del tamaño.
Entre la variedad de muebles, se encuentran también los decorados con pirograbados (dibujos en madera), que según cuenta Arturo González, uno de los vendedores que ofrecen dicho muebles en los alrededores de la plaza central de Juayúa, dicha mercancía es traída desde lugares como Concepción de Ataco.
El pirograbado consiste en realizar trazados sobre la madera, utilizando un aparato eléctrico que quema la superficie del material.