|
Enviar
artículo | Imprimir
artículo
a genialidad y alegría de la lucha se vive momento
a momento según llega el día y hora de un encuentro,
al finalizar se apaga la ilusión del momento
al guardar el equipo -mascara y traje- junto
a la sensación de ser un súper héroe de carne
y hueso o un verdadero rudo que segundo a segundo
vuela o vota todas las razones o espacios de
luchador, retornando al mundo real.
Hace
poco leí con mucha alegría un artículo de
cuatro páginas, fotos a colores y un texto
maravilloso a cerca de la lucha libre mexicana.
El periodista proyecto en este una verdadera
admiración y respeto por este arte, proyectando
en su artículo un ambiente de alegría y entusiasmo,
de educación y ética, en la catedral de la
lucha mexicana, donde todos van con sueños
y deseos de ver y entender todo lo que está
a su alrededor.
Todo
ese mundo maravilloso también tiene historias
tristes y trágicas como la muerte misma; ésta
siempre rodea a los luchadores en sus esquinas,
observando un descuido, una mala jugada donde
se arriesga todo o nada, logrando castigar
o lesionar a estos héroes o rudos que sin
perder de vista son humanos que sienten, lloran,
ríen, cantan, etc.
Todo
a su alrededor es maravilloso media vez el
público llegue y se observe una Arena llena
de alegría e ilusión. Un bello ambiente es
el que se vive: insultos, piropos y críticas,
todo eso existe en las Arenas de Lucha.
En
mi caso particular cuando estoy en mi país
y observo todas las carencias que tienen mis
compañeros me pregunto ¿Qué pasa aquí?
En
el país como recordaran existen dos Arenas,
dentro de estas hay diferencias marcadas en
cuanto al nivel técnico profesional y logístico
de estos eventos.
En
una hay orden, limpieza, espacio físico, iluminación
y una mayor accesibilidad para disfrutar del
Show, en cuanto a la calidad de lucha están
dentro de un porcentaje aceptable, sin embargo,
éticamente hay luchadores que ya han perdido
su máscara y ahí se la han vuelto a poner
como si nada hubiera pasado, es decir aquí
todos cuentan con máscara la hayan perdido
o no.
En
la otra caos casi total, no hay limpieza,
no hay infraestructura, orden, seguridad y
un difícil acceso, en calidad de lucha están
aceptablemente bien, éticamente hablando,
ahí si se ha respetado la perdida de la máscara
dejando al descubierto las verdaderas identidades
de los luchadores, entrando en extremo opuesto
ya que aquí casi o nada hay de mascaras, por
lo que la poca afición se entusiasma cuando
llego con mi mascara forzándome a apostarla
rogando que pierda para descubrirme. Gusto
que no he tenido el placer de darles. Qué
ironía verdad?
La
envidia no es la mejor consejera y no comparar
entre una y otra es casi imposible, alucinando
que unos son peores y otros son mejores y
viceversa. En un proceso de investigación
a veces decir solo lo malo de la otra, errores
y faltas no es lo correcto, pero como dice
el dicho: que le vamos hacer. 
Comparo
las dos arenas en El Salvador y digo que no
hay mejor ni peor, sólo, que se debe observar
cual es la más organizada, por ejemplo, en
una como repito, la mayoría de su gente ya
perdió la máscara y la empresa se las ha vuelto
a colocar obligatoriamente, engañando al público.
En
la otra, el misterio de la máscara se ha perdido
y a lo mucho solo hay un par por ahí con mascara,
pero si el público lo sabe, lo calla y lo
aplaude, significa que eso de la ética pasa
a un segundo plano, mejor dicho y aumentando
ya no hay ni plano ético en mi pulgarcito
de América.
Es
como mi caso; mascara vs. Mascara, le quite
la incógnita al Nazi (luchador rudo) hace
algunos años, ahora en su regreso esta nuevamente
luchando con máscara; me pregunto, quien perdió
la máscara, él, yo, o el aficionado que lo
sabe y no le importa.
A
donde queda la poca ética y honestidad del
luchador y la empresa. Todo tiene un sentido
de honestidad, algo que en mi país se ha perdido
y no hay un rumbo correcto para llegar y creo
que no se nos ha educado para ser correctos
y honestos.
Me
cuesta creer pero tengo que aceptar que este
deporte, en la actualidad, lo cataloguen como:
"deporte payaso" cuando en su época de oro,
después del futbol, era el preferido de grandes
y chicos.
Me
pregunto qué hemos hecho de un deporte para
desvanecer esa imagen, talvez ésta sea mi
última carta pues me considero en el aspecto
ético luchistico mil porciento mexicano y
cero porciento de la vergüenza del deporte
de mi país. No hablo de mi país en sí, sino
de la gente que ha desvirtuado este deporte,
siendo por desgracia una mala imagen y ejemplo
para las futuras generaciones.
Hasta
luego, mil gracias por leer estas letras con
sentimiento y frustración.
Hasta
que no me conozcan no me conocen… su amigo
y chef luchador desde México o El Salvador
Zakura.

Artículo por: ZAKURA
Fotos:
ZAKURA
rocio_pixelescuscatlecos@hotmail.com
Artículos
de Sara Rocío para la que una vez fuera
el canal "Escena" :
|