Artes Plásticas Salvadoreñas "El arte tiene muchas puertas.
La puerta del ego, la puerta del amor,
La puerta del sentir.
La puerta abriéndose a los ojos que buscan inspiración" (5378)
(Tomado de tarjeta de invitación, de la artista Verónica Vides,
De su exposición de Escultura "Almas de Barro")
Recuerdo la primera vez que vi un cuadro... ¡Me impacto mucho! Creo, que de allí me nació la inquietud de saber ¿qué es lo que quieren transmitir los artistas? He tenido oportunidad de ver diferentes expresiones artísticas y es asombroso darse cuenta del talento que hay en El Salvador.
Espero darles lo mejor de mi y de mi país mostrando parte de los diversos exponentes en pintura, escultura y fotografía. Por medio de los cuales espero que logren apreciar y disfrutar del exquisito sentimiento que puede llegar a embargarlos, como a mí, cuando sabemos que estamos frente a la esencia misma del alma del creador de una obra. Es ver sentimientos y expresiones plasmadas a través de diferentes medios, técnicas y herramientas. Aún a sabiendas de que... en el arte no se descubre el verdadero contenido... sino la inspiración que despierta en el observador. Porque el arte lo llevamos dentro... sólo disfrutemos de él.
Primera entrega:
José Alfredo Rodríguez Guillén
José, en su obra, retoma la herencia fúnebre de su contexto nacional, acompañado de sus mitos y tabúes de la sociedad.
Parte de su infancia se relaciona con diversas experiencias con la muerte, visitas a crematorios y la violencia misma de la guerra circundante.
Su obra se consagra en diferentes temas cotidianos con un toque de humor vivencial, a través del sexo, de la "jerga morbosa", con la clave que nos introduce a un mundo ancestral, abstracto, tangible, y con fuertes barreras.
En su última serie el tema fúnebre se enfoca de una visión más intelectual, e incluso más madura, en donde agrega el ingrediente de la literatura clásica, alemana y el decadentismo de Europa.
En los grandes formatos y complejas texturas junto al predominio de lo pictórico sobre lo lineal, resume su equilibrio, estética y el contenido antropológico; tema que también lo apasiona.
"Su simbología es obvia: calaveras que jamás logran comunicarse entre ellas, viendo cada una hacia el exterior. A veces, incluso son siamesas, pero aún así no se comunican. Aparecen totems que nos crean una hermandad, una unión común, que es la no existencia. Como contra propuesta a la cultura etrusca, la muerte no es festejable en sus pinturas".
Tomado del artículo escrito por Julio Villarán para José Rodríguez.
En sus diferentes series encontramos diversos materiales, tales como acrílicos sobre tela, técnicas mixtas sobre papel, y ahora que combina sus grandes formados con una pieza hecha de resina que en su interior contienen obras hechas de papel (collage) y pequeños animalitos (escorpiones) que a la vez se combinan con tiernos perfiles y poéticas frases.
Nació en San Salvador el 4 de noviembre de 1971.
Desde 1997 a la fecha ha realizado diversas exhibiciones personales:
Tres exhibiciones personales en El Salvador: dos en el Patronato Pro Patrimonio Cultural y una en el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán.
Tres exhibiciones en Guatemala (Centro de Desarrollo Humano, Galería "El Ático" y Galería Plástica Contemporánea)
También ha participado en 40 exhibiciones colectivas, en las siguientes ciudades: Guatemala, Guatemala; Miami, EE.UU.; Santo Domingo, República Dominicana; Cuba, Cuba; Managua, Nicaragua; San Salvador, El Salvador; Tegucigalpa, Honduras; Madrid, España; New York, EE.UU.; México DF, México; Montreal, Canadá; Costa Rica; Oaxaca, México; Ottawa, Canadá; Nicaragua, Nicaragua; Taipei, Taiwan; Universidad de Duke, USA.
Ha recibido diversos premios y reconocimientos. Actualmente sus obras pertenecen a colecciones privadas en Puerto Rico, Colombia, México, Centroamérica, entre otros; incluyendo el Museo de Bellas Artes de Taipei.