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En esta oportunidad quiero ceder este espacio
a un gran conocedor y amigo de la lucha libre,
por lo que por la gran cantidad de material
que tiene se hará una serie especial sobre este
fascinante deporte, agradezco a "Zakura"
por su contribución a nuestra revista.
Dedicar
este espacio a una actividad que caída a caída
va quedando en el olvido aquí en El Salvador,
a pesar que tuvo una época de oro entre los
años cincuenta y mediados de los setenta,
resurgiendo en los ochenta, pero por diversos
problemas sociales vuelve a su decaimiento
en el ochenta y seis, es para mí un privilegio.
A
manera de explicación técnica, la lucha libre
es un deporte donde se mezcla condición física,
flexibilidad, resistencia, fuerza y mucha
dedicación, amor, coraje y perseverancia.
Los entrenos son duros y consistentes y se
debe tener una disciplina férrea e inquebrantable.
Un luchador no nace, se hace; y es que su
personaje o incógnita al usar una máscara
a la cual debe aferrarse y defenderla, tanto
como la cabellera, (en el caso de no portar
máscara), debe ser su emblema, su misión y
sello personal dentro de la lucha.
En
El Salvador se viven los extremos de la lucha
libre profesional, un ejemplo claro es: México,
su calidad en luchadores no deja por debajo
a los salvadoreños,
al contrario, el orgullo propio del luchador
salvadoreño es ir contra la corriente del
deporte, mientras que el mexicano consolidado
se da el lujo de escoger sus plazas o arenas,
horarios de luchas, vuelos, viáticos, garantías
y muchas cosas más que el promotor debe cumplirle
al cien por ciento y por adelantado. Mientras
que el luchador salvadoreño hace hasta lo
imposible por llegar a la arena rogando a
Dios que lleguen todos sus compañeros y principalmente
los aficionados, cumpliéndole a la promotora,
que por cierto siendo un deporte rudo de hombres,
es administrado humildemente por una mujer,
también ex-luchadora.
Vale
recalcar que en el país existen dos arenas:
"Triple C" y "Arena Gloria", siendo la ultima
la más antigua, ya que cuenta con la mayoría
de luchadores base de la recordada ex-arena
"Santa Anita".
La
"Arena Gloria", cuenta con luchadores que
bajo las inclemencias del clima siempre están
domingo a domingo junto a su administradora
Gloria bajando los santos del cielo para sacar
los sueldos de cada elemento y por lo tanto
también dejar un porcentaje a la arena por
lo que últimamente se ha visto afectada por
la actual crisis mundial, pero, siempre con
la fe en Dios y nuevas promociones, contrataciones
y shows sorpresas se espera acaparar la atención
de nuevos aficionados al rudo deporte de la
Lucha Libre.
La
lucha se divide en dos bandos: la fuerza del
bien representada por el bando técnico y la
fuerza del mal representada por los rudos.
Ambas esquinas teniendo sus respectivas barras.
Todos independientemente del bando son una
sola familia, cada uno cuenta con una historia
diferente, con una profesión u oficio multifacético,
por ejemplo contamos con: entrenadores, sastres,
panificadores, taxistas, enfermeros, auxiliares
contables, auditores, chefs, joyeros, músicos
y empresarios.
Para
ninguno la lucha libre es su fuente de vida,
pero si su mayor pasión, escape y alegría.
A pesar de los golpes, torceduras y hemorragias
sufridas caída a caída.
La
lucha no es un deporte de chiste, fantasía
o mentira, ya que en carne propia vi morir
a mi padre en su último entreno, antes de
su famosa lucha de despedida en la cual me
presentaría como su reemplazo en este deporte
que tanto quiero, respeto y apasionadamente
quisiera entregarme a él, pero por azares
de la vida, no lo puedo hacer al cien por
ciento. Pero cuando estoy en mi país y veo
el sufrimiento de mis amigos y compañeros,
vienen a mí los recuerdos de que se puede
y se debe ser correcto al aficionado y entregar
el espíritu, alma y corazón a ellos.
Recuerdo
a muchos luchadores mexicanos tener todo el
apoyo de una empresa y promociones dándose
el lujo de despreciar por su gran ego esas
oportunidades, seguro piensan que toda la
vida serán ídolos, y veo a mis amigos salvadoreños
en el día a día esperando el domingo y entregarse
a su público, aceptando humildemente lo poco,
pero mucho, de lo que su afición les entrega.
Ese es el verdadero espíritu de sacrificio
y amor hacia la lucha.
Estas
líneas son escritas para todos mis hermanos
de la "Arena Gloria", porque veo reflejado
en sus ojos el sueño de ver un lleno total
y brindar un espectáculo digno de nuestros
aficionados.
Si
usted quiere presenciar estos encuentros o
contratar este espectáculo puede asistir cada
domingo a las 6.30 pm a la "Arena Gloria",
ubicada en la octava calle oriente y sexta
avenida sur, dos cuadras al sur del parque
libertad, al costado
norte del Palacio de la Policía Nacional Civil
del Centro capitalino.
Agradezco
este espacio que me será concedido las próximas
ediciones para poder seguir contándoles más
sobre las hazañas, aventuras y desventuras
de todos mis colegas y amigos de la "Arena
Gloria".
Hasta que no me conozcan no me conocen… su
amigo y chef luchador desde México o El Salvador
Zakura.
Artículo
por: ZAKURA
Fotos:
Sara de Aguillar
rocio_pixelescuscatlecos@hotmail.com
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