LA
ÉPOCA DE ORO DE LA LUCHA...
Artículo y fotos por: Zakura
Saludos desde
mis recuerdos y vivencias de luchas, en esta oportunidad
quiero hablar de la Amistad entre el gremio de la Lucha,
que por cierto, era mejor la de antes, sincera, correcta
e incondicional, claro eran otros tiempos, por cierto los
mejores.
Si comparamos
las épocas, la de oro será de oro y no volverá, ni en sueños.
La lucha era
más fuerte, a ras de lona y más de contacto, en aspecto
físico, pues la mayoría eran mano a mano y llegaban a tener
una duración de más de 30 minutos, las llaves eran de la
mejor calidad y una fascinante experiencia en la cual nos
embarcaban los grandes maestros que hablan con melancolía
de grandes luchas, aventuras, tristezas y frustraciones
que tuvieron que vivir.
En mi caso puedo
expresar la gran calidad humana de algunos de ellos a los
cuales debo mucho y no sabría cómo pagar tantos buenos consejos
y cuidados que tuvieron al estarme corrigiendo en cada torpeza
que cometía segundo a segundo, eran entrenos y consejos
maravillosos que nunca podré olvidar y siempre llevaré en
mi mente y alma.
Estas líneas
se quedan cortas cuando hablo de los grandes como: El gran
Tapatío, El único Diablo Rojo, Comanche Lima, El Rabioso,
El Soberano, El Gran Robín, El Tulipán Negro, (el que siempre
me regañaba porque no pegaba fuerte como tenía que ser),
El Gran Sr. Chino Portillo; a todos ellos y a los que siempre
me apoyaron en todo término de lucha, a mi gran amigo Sismo,
Destructor Junior, Rokero, Araña Vengadora, Golden Boy,
Furia Negra y si se me olvida alguno, mil disculpas pero
a decir verdad, yo no nací luchador, me hicieron luchador,
con todos mis defectos y virtudes creo que siempre añoro
estar con ellos y me da melancolía no poder seguir por cuestiones
personales.
La verdad no
daña pero si incomoda; los tiempos de antes eran únicos
y se extraña todo, extraño a mis amigos de infancia, extraño
la Arena Santa Anita y su maravilloso ambiente, los sabios
y grandes consejos, protección y amistad del gran maestro
el Tapatío, único en su forma de ser, extraño todas las
ocurrencias, locuras y alegrías del Diablo Rojo que es para
mí digno de admirar, toda su chispa y alegría en todo aspecto,
a propósito, me disculpo de todo corazón por no haber asistido
a su merecido homenaje, ya que por falta de comunicación
y mala organización de parte de los encargados de dicho
evento no pude estar presente.
Pero haré lo
posible para compensar esa falta de respeto hacia él y su
familia, y ustedes serán los invitados de honor en esta
edición próxima.
También tengo
pendiente una charla con mi gran amigo el Lic. Rivera con
quien sacamos grandes pláticas, recuerdos y alegrías de
la lucha y también de las tristezas que tenemos y vivimos.
Tocando el tema
de los homenajes, me asaltan muchas inquietudes, la poca
importancia que se le da a las grandes figuras nacionales
de la lucha, la poca cobertura e información de los medios
de comunicación, la inexperiencia de los organizadores y
el hecho de no contar con un espacio más accesible para
este tipo de eventos, me entristece profundamente porque
como país hemos dejado de lado este deporte que poco a poco
va agonizando tanto en calidad como en credibilidad.
¿Qué es lo que
ha afectado a la lucha?, ¿será la falta de interés de las
nuevas generaciones?, o es acaso la desvirtualización del
hecho en sí, o será la falta de respeto del público hacia
los luchadores o la inexistencia de un compromiso legítimo
de parte del luchador… eso sólo Dios lo sabe...
Por lo pronto
ahí donde caiga una máscara o una cabellera nos encontraremos,
por supuesto no será la mía.
Hasta
que no me conozcan no me conocen… su amigo y chef luchador
desde México o El Salvador. -Zakura